Empezar donde estés, con lo que tengas
Contra la idea de que primero hay que irse, o levantar capital, o esperar a tenerlo todo.
3 min de lectura · 28 de agosto de 2026
Citados con su minuto exacto
Hay tres versiones de la misma excusa: primero hay que irse, primero hay que levantar capital, primero hay que tener la estructura completa. Tres invitados las desarman por separado, y coinciden sin saberlo en la misma respuesta: se empieza con lo que hay, donde uno está.
En corto
No hace falta irse ni levantar inversión para empezar. Ana Salazar sostiene que el contexto difícil de Venezuela fue lo que la hizo emprender a los 17; Iván Tree, que colaboró con Y Combinator y 500 Startups, propone construir una empresa que venda desde el día uno; y Raúl Fierro responde a la excusa del «tú estás allá».
Esperar a estar fuera es la excusa más cara
La secuencia que uno se imagina es ordenada: primero me voy, y ya instalado allá empiezo el proyecto. Suena razonable y tiene un problema. Lo que se pospone no es el proyecto, son los años de práctica que ese proyecto te iba a dar, y esos no se recuperan al llegar.
Ana Salazar, diseñadora venezolana radicada en Madrid, cuenta lo contrario de lo que se esperaría. Fue el contexto difícil de Venezuela lo que la empujó a empezar temprano con proyectos propios, y al mirar atrás lo señala como lo que la sostuvo después.
Su recomendación es un orden distinto: arranca donde estés, y una vez que el proyecto exista, entonces lánzate. Llegar a otro país con algo funcionando es una posición completamente distinta a llegar con una idea. Lo primero se puede enseñar; lo segundo hay que explicarlo.
«no hubiese empezado tan temprano a crear mis propios proyectos y a ser independiente»
No tener las herramientas es el entrenamiento
La objeción más común es también la que tiene más razón: desde acá no se puede, no tenemos lo que tienen allá. Es cierto y conviene no despacharlo con optimismo. Las herramientas, el crédito, los contactos, la infraestructura: no son las mismas y fingir que sí es una manera de perder tiempo.
Raúl Fierro, que ha vivido en varios países y trabaja en bienes raíces con Bond Properties, la responde de frente y sin quitarle razón a quien la hace. Su vuelta de tuerca es que ahí, exactamente ahí, está el punto.
Lo que describe es una ventaja que solo se ve después. Quien aprendió a resolver con recursos limitados llega a un mercado con recursos y opera con un margen que el local no tiene, porque el local nunca tuvo que inventar el atajo. El ingenio no compensa la falta de herramientas: la sobrevive, y después se vuelve el activo.
«aunque no tengamos todas estas herramientas o esas facilidades, pues podemos hacerlo en medida de lo posible con lo que tengamos, ¿no? Y muchas veces eso es lo que nos hace salir adelante, el ingenio, el buscar cómo resolverlo con nuestros recursos limitados»
Levantar inversión no es el único camino, y para muchos no es el suyo
El relato dominante del emprendimiento pasa por una ronda. Se busca inversión, se levanta, se crece. Contado así parece el único camino serio, y quien no consigue la ronda concluye que la idea no era buena.
Iván Tree colaboró con startups seleccionadas por Y Combinator y 500 Startups, así que habla desde dentro de ese mundo, y lo que vio desde ahí es incómodo. Su observación no es sobre las ideas sino sobre quién consigue el dinero.
Lo que propone es el camino que casi nadie cuenta porque no da titulares: construir desde el día uno una empresa que resuelva un problema real y que venda, sin depender de que alguien firme un cheque. Reconoce que es más difícil, y no lo esconde. También dice que la satisfacción a largo plazo es otra, y para quien mira este camino desde Latinoamérica, sin las relaciones que abren esas puertas, la comparación relevante no es entre difícil y fácil. Es entre difícil y no empezar.
«es muy difícil para los que no tenemos relaciones es muy difícil para los que no nacimos en cuna de oro bajar inversión entonces es un camino si es difícil muy difícil también pero yo recomiendo que hay otro camino»
La lista
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Preguntas frecuentes
- ¿Es mejor emprender en el extranjero o en tu país de origen?
- Depende de dónde esté tu cliente y tu red. Héctor Quintanilla emprendió después de regresar a México tras seis años en Canadá, y ese regreso fue lo que le dio acceso al mercado donde construyó Teiker.
- ¿Hay que levantar inversión para emprender en tecnología?
- No. Iván Tree, que colaboró con startups de Y Combinator y 500 Startups, sostiene que levantar capital favorece a quien ya tiene relaciones, y que el otro camino es construir una empresa que venda desde el inicio.


