El trabajo del que nadie habla al llegar
Entre el aterrizaje y el primer trabajo de lo tuyo casi siempre hay otro trabajo, y de ese no habla nadie.
3 min de lectura · 28 de agosto de 2026
Citados con su minuto exacto
Las historias de migración se cuentan hacia atrás, desde el resultado, y por eso saltan el tramo incómodo. Pero entre el avión y el puesto que uno quería casi siempre hay meses de otra cosa: construcción, mesas, lo que aparezca. Quien está por irse no encuentra ese tramo en ningún lado, y es justo el que más le va a tocar.
En corto
Muchos invitados del podcast trabajaron en otra cosa antes de ejercer lo suyo. Rodrigo Mascareño pasó cerca de un año en construcción pintando casas y llegó a creer que se quedaría ahí; Daniela Barrios trabajó de lo que encontrara mientras terminaba su carrera. Ninguno de los dos se quedó, y ese tramo no aparece en el relato de éxito.
Entre el avión y el puesto que querías hay un tramo que nadie cuenta
Las historias de migración se cuentan hacia atrás, desde el resultado, y por eso el tramo incómodo desaparece. Se cuenta el estudio grande, no el año anterior. Quien está por irse busca ese tramo y no lo encuentra en ningún lado, así que llega convencido de que no existe, y cuando le toca lo lee como que algo salió mal.
Rodrigo Mascareño es diseñador e ilustrador mexicano y después aplicó ocho veces a Electronic Arts hasta conseguir una entrevista. Antes de todo eso pasó cerca de un año en construcción, pintando casas. El dato por sí solo no dice mucho; lo valioso es lo que pensó mientras estaba ahí, porque es lo que va a pensar quien lo esté viviendo.
Que alguien con ese recorrido haya creído que se quedaba ahí para siempre es la información que falta en casi todas las historias de migración. No es una anécdota de humildad: es el estado mental normal en ese tramo, y saberlo de antemano cambia cómo se atraviesa.
«Trabajé cerca de un año en construcción, pintando casas, y ahí yo pensé que ya me iba a quedar trabajando para siempre, ¿no? Pero me di cuenta que no era lo mío.»
Dura lo suficiente para hacerte dudar, y ese es el riesgo
El problema del tramo no es el trabajo. El trabajo se aguanta. El problema es su duración indefinida, que es lo que erosiona la idea de que uno vino a otra cosa.
Daniela Barrios, venezolana que migró a los 16 años y hoy es coach de vida en Seattle, lo cuenta como una etapa dentro de un recorrido bastante más largo, que incluyó terminar su carrera y varias mudanzas. Visto desde el final parece un paso más. Vivido desde adentro, con la carrera a medias, no lo parece en absoluto.
Fíjate en el orden de lo que dice: trabajar de lo que fuera y terminar la carrera aparecen juntos, y el resultado que reporta es sentirse mejor, no peor. Esa simultaneidad no es un detalle biográfico. Es la diferencia entre un tramo y un destino.
«ahí sí me tocó trabajar de lo que sea, lo que encontrara, pero terminé mi carrera, me sentía muchísimo más feliz»
El tramo se vuelve trampa cuando ocupa todo el tiempo
Los dos casos comparten algo que no se dice en voz alta porque suena obvio y no lo es: el trabajo de subsistencia nunca sustituyó al oficio. Se seguía estudiando, se seguía produciendo, se seguía aplicando. En paralelo, cansado, con menos horas de las que uno quisiera.
Ahí está la línea. Un trabajo que paga la renta mientras construyes lo otro es una etapa. El mismo trabajo, cuando ya no queda ninguna hora para lo otro, dejó de ser etapa sin que nadie lo anunciara. Nadie decide quedarse: se queda quien un año dejó de tener las tardes.
La defensa práctica es poco heroica y funciona. Reservar algo antes de que la semana lo consuma, aunque sean dos horas fijas; mantener viva una pieza propia; seguir aplicando aunque no contesten, porque ocho intentos para una entrevista es lo normal y no se llega a ocho si se abandona en el tercero.
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Preguntas frecuentes
- ¿De qué trabaja la gente al llegar a otro país?
- De lo que aparezca, más veces de las que el relato de éxito reconoce. Rodrigo Mascareño estuvo cerca de un año en construcción pintando casas antes de trabajar en Electronic Arts, y Daniela Barrios trabajó de lo que encontrara mientras terminaba su carrera.
- ¿Es mala señal no conseguir trabajo de lo tuyo al principio?
- No por sí sola. Lo que marca la diferencia en los casos documentados no es evitar ese tramo sino no dejar de producir en lo propio mientras dura: seguir estudiando, seguir mostrando trabajo y seguir aplicando.
